Cártel de Medellín

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Cártel de Medellín

Mensaje  Admin el Dom 23 Mayo 2010, 9:40 pm

Cartel de Medellín


El Cártel de Medellín (o Cartel de Medellín de acuerdo a la pronunciación más habitual en Colombia), fue el nombre dado a la organización delictiva dedicada al tráfico de cocaína. Sus miembros más conocidos fueron Pablo Escobar como jefe máximo, Gonzalo Rodríguez Gacha, Carlos Lehder, y los Hermanos Ochoa (Fabio, Jorge Luis y Juan David).

El nombre de "cartel" se le dio por el esquema de operación en el cual los distintos empresarios compartían recursos tales como rutas, pero manejaban separadamente sus negocios. Recibe el nombre de la ciudad de Medellín, en la cual tuvieron su principal base de operaciones, siendo los Ochoa y Escobar oriundos de la región.




Historia

Su origen se remonta a mediados de 1976 cuando grupos de pequeños traficantes de drogas que traían base de coca de Perú y la procesaban en la ciudad de Medellín se empezaron a asociar para crear una empresa ilegal que debido a los impresionantes ingresos derivados del narcotráfico creció económica y militarmente. Su cabeza visible fue Pablo Escobar Gaviria (El Patrón), originario de Rionegro, Antioquía; Gonzalo Rodríguez Gacha (El Mexicano) originario de Pacho, Cundinamarca quien ya había sido traficante de esmeraldas. Como socios capitalistas aparecen los hermanos Fabio, Jorge Luis y Juan David Ochoa oriundos de Medellín, Carlos Lehder de Armenia quien era un veterano traficante de marihuana que tenía acceso a los Estados Unidos, hablaba inglés, tenía socios compradores y entre muchas otras cosas una pista de aterrizaje en las islas Bahamas, importante escala de los fletes aerotransportados. En un segundo renglón se hallaba Gustavo Gaviria y Roberto Escobar (El Osito) primo y hermano respectivamente de Pablo Escobar, se encargaron especialmente del manejo de la contabilidad. A ellos se suma una gran cantidad de jóvenes reclutados para diferentes fines y que llegaron a ser muy reconocidos por sus alias (Popeye, HH, El Angelito, El Chopo, El Osito, EL Tato, Tayson, El Palomo, Enchufe, Leo, Pinina, Quesito, Limón, León, Temblor, Conavi, Turquía, El Japonés, La Kika, Tavo, El Duro, Jhoncito, Abraham, etc). En un momento a finales de los 80´s el cartel llegó a contar con más de 2000 hombres sólo en su aparato militar.

La producción era realizada en las selvas de Departamentos como Caquetá o Meta en campamentos como Tranquilandia y desde pistas clandestinas era llevada a puntos de embarque en otras zonas del país. Desde allí se llevaba en pequeñas avionetas que sobrevolaban 12 metros o hasta 3 metros sobre el mar, hasta las costas de Bermudas, Bahamas, Florida... allí se entregaba la carga y se regresaba con millones de dólares.

Las increíbles ganancias hicieron que cada uno de estos hombres poseyera fortunas extravagantes y que se hicieran ampliamente respetados y temidos. El lema inicial era Plata o plomo, quien no estaba dispuesto a recibir los sobornos y prestarse al servicio del cartel pasaría a ser un objetivo militar, sin embargo y pese a las circunstancias es impresionante la cantidad de personas que tomaron la segunda opción. La revista Forbes calculó la fortuna de Pablo Escobar en 1987 en 7.000 millones de dólares, cifra que se puede quedar corta al ver que el cartel movía el 80% de la cocaína que se consumía en Estados Unidos, además hubo apreciaciones según las cuales entre el 7 y el 10% del PIB de Colombia era de origen del narcotráfico. Tanto El Mexicano como Pablo Escobar se dieron a conocer como filántropos, donaban millones a los pobres de todo el país, especialmente de Medellín. Urbanizaciones, canchas de fútbol, escenarios públicos, de todo se donaba para ganar el cariño del pueblo que en gran medida correspondía.

Pablo Escobar se lanzó a la arena política en 1982 obteniendo un escaño como suplente de Jairo Ortega en la cámara de representantes. La investigación de políticos rivales revelaron el origen de su fortuna y por ello fue expulsado del congreso. Además en aquella época se llevó a cabo la redada de "Tranquilandia" donde se destruyeron cultivos, cocaína procesada, aviones y pistas clandestinas, aproximadamente se destruyeron mil millones de dólares del cartel. El comandante de la Policía de Antioquía Valdemar Franklin Quintero y el Ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla fueron asesinados a través del método de sicarios moto transportados en 1984. Un parrillero armado con subametralladora uzi dispara ráfagas certeras a corta distancia y huyen a toda velocidad. Colombia se fue acostumbrando a los sicarios y a las motos 500 de alto cilindraje. Estados Unidos presionaba más y el presidente Belisario Betancur autorizó la extradición de narcotraficantes sobre el mismo feretro del ministro Lara Bonilla. La extradición existía desde el gobierno de Julio César Turbay pero no se había llevado a la práctica aún. Este fue el punto de partida de la guerra contra las drogas o periodo conocido como narcoterrorismo y de allí nace el lema que inmortalizó a estos hombres "Mejor una tumba en Colombia que una cárcel en Estados Unidos", se autodenominaron Los Extraditables y declararon la guerra al Estado. El 6 de noviembre de 1985 un comando de la guerrilla M-19 realizó la Toma del Palacio de Justicia en Bogotá y en la batalla que se siguió con las fuerzas del orden se destruyeron los archivos del narcotráfico y murieron 11 de los 24 jueces supremos. Siempre se ha afirmado que el cartel financió al M-19. Pues después de la guerra que hubo entre estas dos organizaciones vinieron acercamientos y reuniones entre el jefe del M-19, Ivan Mariano Ospina y Pablo Escobar en el sitio El Bizcocho y La Hacienda Nápoles. Miles de bombas y petardos estallaron por todo el país, se presentaron asesinatos de jueces, fiscales, testigos, periodistas etc. Se destaca la muerte del procurador Carlos Mauro Hoyos, el líder político de la UP Jaime Pardo Leal, tres candidatos a la presidencia de 1990, Bernardo Jaramillo Ossa, Luis Carlos Galán, Carlos Pizarro Leongómez, periodistas como el director del Espectador, Guillermo Cano, atentados contra el director de DAS, Miguel Alfredo Maza. Uno de ellos, el Atentado al edificio del DAS con un carro bomba de 500 kilos de dinamita frente a la sede del organismo dejó 70 muertos. En Medellin se afirmaba que Pablo Escobar pagaba 2 millones de pesos (US$1000) por cada policía que fuera muerto, en consecuencia cayeron entre 300 y 600 agentes del orden, entre ellos el Comandante de Policía de Antioquía, Valdemar Franklin Quintero. El año 1987 pasó a la historia como el año más violento en la historia reciente del país, sólo en Medellín hubo más de 10 homicidios al día; en noviembre de 1989 un avión de Avianca en pleno vuelo explotó cerca de Bogotá 107 víctimas, no hubo sobrevivientes. En estos años incluso se contrataron mercenarios extranjeros para entrenar las fuerzas armadas del Cartel. El más recordado de ellos, el israelí Yair Klein, que entrenó los grupos de Autodefensas de Fidel y Carlos Castaño en el Magdalena Medio. La presión continuó con secuestros y amenazas, entre muchos otros destacan los secuestros de Francisco Santos, Diana Turbay (que murió en el operativo de rescate), Maruja Pachón, etc. Las amenazas llegaban por miles a funcionarios, periodistas, policías, diplomáticos, etc. y también a sus familiares y amigos, firmadas por Los Extraditables. Mientras tanto el gobierno reaccionó y en 1987 fue capturado en zonas selváticas Carlos Lehder y extraditado en 1989. Otros lugartenientes fueron capturados o muertos. Dandeny Muñoz Mosquera La Kika, quien habría dinamitado el avión de Avianca fue capturado en Queens con pasaporte falso y acusado de introducir una tonelada de cocaína a Estados Unidos. Se le condenó a cadena perpetua.

Gonzalo Rodríguez Gacha fue localizado en Tolu, municipio de Coveñas, Sucre, el 15 de diciembre de 1989 gracias al seguimiento que la fuerza pública le realizó a su hijo, Freddy Rodríguez Celades. En el operativo murió El Mexicano junto a su hijo, también Gilberto Rendon Hurtado y otros lugartenientes enfrentándose a los cuerpos especiales de la Policía.

En 1991 el nuevo gobierno aprobó la creación de una nueva constitución donde se eliminó la figura de la extradición.

Los Hermanos Ochoa Vasquez se acogieron a la nueva ley de rebajas de penas y fueron recluidos en la cárcel de Itagüí.

Pablo Escobar, El Osito y un grupo de subalternos se entregaron y fueron llevados a una cárcel especialmente construida para ellos, con lujos y comodidades nunca vistos. La cárcel de la Catedral era una farsa pues los retenidos entraban y salían cuando querían, manejaban sus negocios e influían en la vida del país.

Los hermanos Moncada Galeano, miembros del cartel, fueron llevados a la prisión por los lugartenientes de Pablo Escobar. Se sospechaba que estaban robando al cartel. Fueron torturados y asesinados dentro del penal. Cuando el gobierno se enteró intentó retenerlos en otra cárcel pero todos los miembros del cartel se fugaron. Durante los siguientes 16 meses el bloque de búsqueda cuerpo especializado de la policía fue capturando o dando muerte a Popeye, El Chopo, HH,El Angelito, El Mugre, Tyson, El Palomo. Al tiempo que los carteles rivales como el de Cali y los antiguos socios enemistados como Don Berna, los hermanos Castaño Gil, etc. empezaron a realizar actividades terroristas contra el cartel bajo el nombre de Los Pepes (Perseguidos por Pablo Escobar) asesinaron a familiares, abogados, escoltas, etc. y debilitaron más y más el cartel de Medellín. El gobierno intentaba proteger a la familia de Pablo Escobar mientras que en otros países se les negaba su residencia. Finalmente el 2 de diciembre de 1993, Pablo Escobar hace una larga llamada de cinco minutos a su hijo en Bogotá, interceptada y rastreada por el bloque de búsqueda, da con su paradero en el barrio los Olivos donde, tras un corto enfrentamiento, muere junto a su escolta El Limón, en la Carrera 79B # 45 D 95. Con la muerte de Pablo Escobar se disolvió finalmente el Cartel de Medellín.

Narcoterrorismo [editar]Además del tráfico de drogas, el cártel, y particularmente Escobar y Rodríguez Gacha, participaron en otras actividades delictivas entre las que se destacan los grupos Muerte a Secuestradores (MAS) y Los Extraditables. En la segunda mitad de los años 1980 se destaca un enfrentamiento armado contra el denominado Cartel de Cali.

El MAS fue un grupo paramilitar creado a principios de los años 1980 en represalia por el secuestro por parte del grupo guerrillero M-19 de una hermana de los Hermanos Ochoa. Tras varios golpes al M-19, y de acuerdo a testimonios de sus propios miembros, el entonces grupo guerrillero llegó a una tregua con Escobar y el MAS dejó de actuar. Varios analistas creen que de esta tregua surgió un acuerdo que llevó eventualmente a la toma del Palacio de Justicia en noviembre de 1985.

«Los Extraditables» fue el nombre tomado por el cártel para adelantar una lucha terrorista contra el estado colombiano, en oposición a la posible extradición a los Estados Unidos de narcotraficantes colombianos. «Los Extraditables» cometieron varios tipos de actos terroristas incluidos el asesinato de políticos, jueces y militares y el estallido de carros bomba. Su lema particular era : Preferimos una tumba en Colombia, que una cárcel en Estados Unidos

Gonzalo Rodríguez Gacha, también conocido como El Mexicano, se hizo camino en la violencia alrededor de la explotación de esmeraldas. Además de la violencia relacionada con las drogas, siempre se mantuvo relacionado con la violencia esmeraldera y adelantó una campaña personal contra las FARC y contra la Unión Patriótica, a las que consideraba una extensión del grupo guerrillero.

La mayor parte del terrorismo adelantado por el Cartel de Medellín se centra en las figuras de Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha. Los hermanos Ochoa no han sido vinculados a cargos de terrorismo. Tras la muerte de Rodríguez Gacha, Escobar había acumulado tantos enemigos dentro del estado como ante otros grupos delictivos, que varios de estos últimos formaron la agrupación PEPES junto a los hermanos Fidel y Carlos Castaño Gil y otros futuros comandantes de las Autodefensas Unidas de Colombia, quienes adelantaron acciones contra el Cartel de Medellín, tanto dentro como fuera de la ley.

Guerra contra el Cartel de Cali [editar]Desde mediados de los años 1980 se desató un enfrentamiento entre los grupos narcotraficantes centrados en Medellín y los centrados en Cali. Si bien sus orígenes no se conocen, es posible que se haya iniciado por el control de mercados en los Estados Unidos. Las principales manifestaciones de esta guerra fue el asesinato selectivo, cometidos principalmente en Medellín, pero también en Cali y Nueva York, entre muchas otras ciudades, y los atentados dinamiteros contra instalaciones de Drogas la Rebaja", una cadena de farmacias legalmente constituida y de propiedad de los miembros del Cartel de Cali. Como también el carro-bomba que detonó el 13 de enero de 1988 en el edificio Mónaco de Medellín propiedad de Pablo Escobar. Así como la financiación por parte del Cartel de Cali del grupo ilegal Los Pepes en 1992-93.

Legado [editar]Una década oscura quedó para la historia de Colombia; muchos se preguntaban si tras la muerte de Pablo Escobar desaparecería el Narcotráfico o incluso la violencia que desgarraba a Colombia. Pero así como esta violencia sólo fue la heredera de otras formas anteriores, ella engendró otras. El narcotráfico se vio aumentado por la diversificación de grupos encargados de este oficio y por el inicio en la producción de opiaceos de las flores de amapola. El cartel de Cali asumió por poco tiempo el liderazgo, también se formaría el Cartel del Norte del Valle y una infinidad de nuevas bandas que buscaron discrecionalidad, sólo se reúnen para sus negocios, no participan en política y no manejan capitales tan extravagantes si no que disimulan las nuevas riquezas o emigran a otros países. Las AUC son descendientes directos del Cartel de Medellín, no sólo Carlos Castaño, sino muchos de sus comandantes como Diego Fernando Murillo "Don Berna" trabajaron de la mano de Pablo Escobar y Gonzálo Rodríguez Gacha, o hicieron parte de Los Pepes, además su financiación se hace a través del comercio de cocaína. Infinidad de pequeñas agrupaciones de sicarios, como la temida banda de La Terraza, también fueron consecuencias de esta época.

Se dice que a estas fechas la guerrilla, libre de un competidor real, se ha triplicado en número y poder. Las FARC se constituyeron en el nuevo Cartel enviando el 60% de la cocaína consumida en Estados Unidos para financiar su guerra. Algunos consideran que su aparato militar ha sido el causal de miles de muertes de colombianos desde la década anterior.

La lista del Defense Intelligence Agency [editar]
Álvaro Uribe en la lista. En la misma también aparece el cantante Carlos Vives.Periodistas colombianos como Felipe Zuleta (nieto del ex presidente Alberto Lleras Camargo),[1] y Daniel Coronell[2] y políticos opositores como Carlos Gaviria Díaz,[3] Jorge Enrique Robledo y Gustavo Petro del Polo Democrático Alternativo (PDA), como también la senadora liberal Piedad Córdoba, han insinuado que existieron relaciones entre Álvaro Uribe y familia con miembros del cartel de Medellin.

La revista Newsweek publicó un artículo sobre una lista de la DIA (Defense Intelligence Agency) de 1991 en la cual aparece Uribe con el número 82, lista en la que también aparecen Pablo Escobar y el cantante Carlos Vives, entre otros.[4] Este informe fue rechazado por el gobierno de Álvaro Uribe Vélez.[5]

Durante su gobierno, Uribe se ha opuesto en sus discursos al narcotráfico y ha extraditado cientos de personas a los Estados Unidos. La información de la revista Newsweek menciona un documento que afirma estar basado en fuentes de inteligencia todavía sin verificación previa. Esa información ha sido calificada como incompleta y con errores por parte de autoridades y organismos de los Estados Unidos tanto actuales como de 1991.[6] [7]

El 20 de febrero del 2007, el Diario Clarín de Argentina publicó una nota firmada por Pablo Biffi, titulada “Los vínculos de Uribe”.[8] En ella el periodista citó como fuente a varios medios de comunicación para sugerir posibles relaciones eventualmente ilegales o reprochables del Presidente Uribe en el pasado con respecto al cartel de Medellin y al paramilitarismo.[9]

La embajada de Colombia en Argentina respondió que Uribe ya había respondido a esas acusaciones el 19 de febrero de 2002, cuando en una entrevista concedida al diario colombiano El Espectador había aclarado que:[9]

“Ningún trámite de la Aeronáutica, siendo yo director, se podía tramitar sin que el interesado entregara dos requisitos: el certificado de estupefacientes del Ministerio de Justicia y el visto bueno de la Brigada de la Jurisdicción. Además todo permiso de operación de una aerolínea requería audiencia pública (…) Es muy fácil ir a los archivos y ver cuáles fueron las autorizaciones que se hicieron durante ese período, para establecer cuáles fueron irregulares”.

Álvaro Uribe, Febrero, 2002[9]
En esa misma entrevista Álvaro Uribe también refutó afirmaciones que se hicieron en su contra y de su familia. En cuanto al programa "Medellín sin tugurios" Uribe contestó que:

Absolutamente falso. Cuando yo estaba en la Alcaldía de Medellín, el barrio Medellín sin Tugurios ya estaba construido. Mi alcaldía nada tuvo que ver con él, ni yo en lo personal”. Como afirmó en diversas ocasiones, Álvaro Uribe no conoció a Pablo Escobar, aún en épocas en las cuales se trataba de algo común entre la dirigencia política de su departamento.

Álvaro Uribe, Febrero, 2002[9]
Uribe también se refirió a las acusaciones que involucraban a su padre Alberto Uribe Sierra con la Familia Ochoa, quienes hacían parte del cartel de Medellin, y que afirmaban que había sido pedido en extradición por el gobierno norteamericano, como se afirma en el libro Los Jinetes de la Cocaína', de Fabio Castillo. Respecto a esto Uribe afirmó que había pedido a la Procuraduría General de Colombia que investigara las denuncias de ese libro y resaltó que cuando investigaron su labor política siempre se determinó que hubo transparencia.[9] Respecto a la relación con los Ochoa, Uribe dijo que:

Lo que nos unía no era el narcotráfico sino los caballos. Cuando yo era niño el caballismo en Antioquia era un motivo de orgullo. No tenía ninguna de las connotaciones que adquirió posteriormente. Mi papá y Fabio Ochoa eran amigos y rivales en ese medio. Mis hermanos y yo participábamos en todas las ferias equinas compitiendo contra sus hijos en los años 60 y 70. Era un mundo sano, de fincas, caballos, tiple, aguardiente y poesía. Luego, por circunstancias conocidas, cada familia tomó caminos diferentes. A pesar de eso y aunque mi papá fue asesinado por las FARC hace ya 19 años, quedó en el aire la leyenda de la amistad entre mi padre y don Fabio Ochoa”

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